Nunca fue tan fácil crear una falsificación convincente, ni hacer que una mentira parezca que todos la creen. La defensa no son ojos más agudos — es pensar con más claridad: saber de dónde viene de verdad algo, qué cuenta como evidencia y qué tan seguro deberías estar realmente. Estas son guías gratuitas y en lenguaje claro para exactamente eso. Sin rastreo, funcionan sin conexión, compártelas libremente.
Cuatro guías, un hábito: no dejes que cómo se ve algo — una imagen convincente, un gráfico dramático, una multitud que ruge, una sensación fuerte — sustituya a si es verdad. Empieza por donde quieras.