Los niños crecen con la IA entretejida en todo — la tarea, las respuestas, los juegos, hasta la compañía. Puede ayudarlos de verdad, y no puedes amurallarla. Pero la encuentran con la menor defensa y la mayor confianza, justo a la edad en que su criterio aún se forma. No necesitas entender la tecnología para guiarlos bien. Necesitas unas pocas ideas simples y verdaderas que transmitir — que la IA puede equivocarse con seguridad, que no es un amigo, que su propio pensamiento vale la pena protegerlo — y una conversación que se queda abierta. Este kit te ayuda a tenerla. Gratis, privado, funciona sin conexión.