Información general para ayudarte a hacer mejores preguntas — no es asesoramiento financiero ni legal. Los productos, las tasas y las protecciones varían según el país y el prestamista.
Marca lo que sea cierto sobre el préstamo o la oferta
La lectura
Qué hacer
- Averigua la TAE/APR y el total que pagarás. Compara ese total con lo que realmente pides prestado. Si no encuentras la tasa anual ni el costo total, toma eso como la respuesta — y aléjate.
- Nunca pidas prestado contra tus cosas esenciales. Un préstamo atado al título de tu auto, tu sueldo o el acceso directo a tu cuenta bancaria puede costarte justo lo que necesitas para vivir y ganarte la vida.
- No lo renueves (rollover). Si no puedes pagar a tiempo, esa es la señal para detenerte y pedir ayuda — no para renovar por otra comisión. Las renovaciones son como un préstamo corto se vuelve una trampa larga.
- Revisa primero las opciones más baratas. Un préstamo pequeño de una cooperativa de crédito, un adelanto de sueldo del empleador, o un plan de pagos / programa de dificultades de a quien le debes casi siempre es más barato que un préstamo de día de pago o de título.
- La ayuda gratuita es real — y la «ayuda» con comisión por adelantado no lo es. El asesoramiento crediticio sin fines de lucro puede armarte un plan de pago gratis o a bajo costo. Quien cobra una comisión grande por adelantado para «arreglar» o «liquidar» tu deuda suele ser la siguiente trampa.
- ¿Ya estás en una espiral? No es imposible salir. Deja de pedir prestado, lista todo lo que debes, y consigue asesoramiento gratuito para hacer un plan — ve Sal de la espiral de deuda.